top of page

¿Qué tiene esta tierra helada que ha hecho florecer el arte en todas sus expresiones?

Actualizado: 1 sept 2023

En colaboración con: Liz Mendoza


Acá te presentamos a algunos rusos que padecieron y/o condenaron la guerra y encontraron en la literatura una Luz de esperanza en medio de tanta maldad humana.

Los clásicos son libros que abordan problemas humanos que van más allá de una época, porque nos hablan de lo más profundo de nuestra condición humana.

Los clásicos rusos nos hablan de la culpa, el amor, la desigualdad, el exilio, el destierro, la libertad.


Tolstoi


Experimentó y contempló el mundo y sus contradicciones.

En la obra “Anna Karenina”, podemos ver cómo una mujer sufre los latigazos de la sociedad, producto de saltarse las normas; En su libro “La muerte de Ivan Illich” nos presenta la decadencia del cuerpo; los susurros de la muerte y de la desesperación de un alma que descubre que se ha mentido a sí misma toda la vida, a excepción de la niñez.

Sus ideas pacifistas influyeron mucho en Gandhi, con quien intercambió muchísimas cartas.


Dostoievsky


Creó personajes profundamente desgarradores. Su psicología es tan fina, su comprensión interior del hombre en extremo profunda.

En “Los Hermanos Karamazov” nos enfrentamos al problema del mal y el sufrimiento del inocente.

Muchos han criticado su cristianismo; sin embargo, realmente no se puede entender sin él, no se comprenden sus personajes sin esa tensión entre el creer y el no creer.

Nos expone esa gran capacidad que tiene el ser humano de transformar el sufrimiento en vida, en belleza.

Influyó en grandes personajes de muy distintas posturas existenciales como Jean Paul Sartre o Dorothy Day.


Solzhenitsyn

Físico de formación inicial y Premio Nobel de Literatura en 1970.

Criticó el socialismo soviético y contribuyó a dar a conocer el Gulag, el sistema de campos de trabajos forzados de la Unión Soviética en el que él estuvo preso por ocho años.

En su obra, El colapso de Rusia, afirma que «no tengo ninguna esperanza en Occidente y ningún ruso debería tenerla. La excesiva comodidad y prosperidad han debilitado su voluntad y su razón».

Pensaba también que «el orden social es extremadamente importante, aunque el orden moral todavía lo es más».

Defendió la literatura como un medio para decir la verdad y del arte como medio de ofrecer una luz interior.


Anna Ajmátova


Sufrió las consecuencias de la revolución Rusa y del régimen soviético. Su primer marido fue fusilado acusado de conspiración. Su hijo arrestado y deportado a Siberia y su último esposo murió de agotamiento en un campo de trabajos forzados.

Los poemas de Anna se prohibieron. Si la policía encontraba cualquiera de sus versos, era pase seguro al pelotón de fusilamiento. Por esta razón memorizaba cada fragmento del poema tan pronto como lo terminaba e inmediatamente quemaba el papel en el que lo había escrito. Recitaba sus versos a sus amigas más cercanas hasta que ellas también los memorizaban, para así garantizar que su poesía sobreviviera si ella no lo hacía.

La palabra es resistencia, es libertad, es más que estética.

Svetlana Alexiévich


Aunque bielorrusa, se considera heredara de la tradición rusa. Ganó el premio Nóbel de Literatura en el 2015.

Se considera historiadora del alma humana. Narra cómo vivieron los soviéticos diferentes periodos de su historia. En sus obras refleja cómo, a pesar de las circunstancias más extremas, en la vileza más cruda, siempre hay un espacio para el amor, el perdón y la esperanza.

En “El fin del homo sovieticus” cuenta la historia de un hombre que pasó dieciséis años de su vida en un campo de trabajos forzados y, aun así, en su lápida quiso que se pusiera que había sido feliz porque había sido amado.

En la más densa oscuridad una pequeña luz siempre es posible, y es allí donde se redime la humanidad.

¿Qué tanto leemos autores que nos contacten con lo más profundo de nuestra condición, que nos ayuden a lograr esta libertad interior y a creer en la luz que hay en cada ser humano?



Referencias:




Comments

Rated 0 out of 5 stars.
No ratings yet

Add a rating
bottom of page