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Mujeres rivales unen fuerzas



“Cuando era niño y veía cosas aterradoras en las noticias, mi mamá me decía: busca a quienes ayudan. Siempre vas a encontrar personas que están ayudando” - Mr. Rogers

*via @maidennewyorkla



Mujeres palestinas e israelíes, a través de sus organizaciones Women Wage Peace (Mujeres luchan por la paz) y Women of the sun (Mujeres del sol) unieron fuerzas en 2022 para generar una demanda unificada de negociaciones diplomaticas para poner fin al conflicto palestino-israeli.


“Nosotras, las madres palestinas e israelíes, estamos decididas a detener el círculo vicioso del derramamiento de sangre y cambiar la realidad del difícil conflicto entre ambas naciones, en beneficio de nuestros hijos”

Lanzaron oficialmente su colaboración en una reunión festiva en el Mar Muerto, donde miles de mujeres gritaron: “No estamos preparados para contar con cada vez más víctimas, ¡Es hora de que escuchen las voces de las mujeres!” y se reunieron en la marcha The Mothers Call (El llamado de las madres) tan solo tres días antes de los hechos del pasado 7 de octubre.

“El llamado de las madres” refleja sus creencias compartidas, reconociendo aún en la diferencia, la necesidad de proteger las vidas de los niños en ambos lados del conflicto. Reconocen que la mayoría de las personas de ambas naciones tienen un deseo mutuo de paz y demandan a sus líderes ser escuchadas para iniciar acuerdos y negociaciones de paz. Su pacto fue firmado por decenas de miles de mujeres palestinas e israelíes.



No es la primera vez que vemos a madres unidas a falta de acción gubernamental: Según Infobae, hay alrededor de 110,000 reportes de personas desaparecidas o no localizadas en México y detrás de ellas, miles de mujeres buscando a sus seres queridos. Existen más de 200 colectivos de Madres Buscadoras en el país y en mayo de este año, se unieron algunos para llamar a un acuerdo de paz a nueve cárteles para que erradiquen la desaparición forzada de personas y detengan los conflictos armados.


Delia Quiroa, vocera del colectivo 10 de marzo, señaló que han recibido llamadas de un abogado representante de uno de los cárteles para comentarles que los narcotraficantes han mostrado interés en llegar a un acuerdo. Delia también señaló que un sacerdote de Michoacán contactó con un grupo delictivo que también veía como algo positivo establecer un pacto de paz.




Las madres somos imparables. Somos fuerza y acción.

Las historias sobre las madres se han narrado desde el inicio de los tiempos: las diosas y guerreras mitológicas, las dadoras de vida, las ancianas, las curanderas, la madre tierra, la madre de Dios…es infinita la riqueza alrededor de este arquetipo porque la madre puede tomar muchas formas, ya que maternar significa dar vida y permitir que esa vida se desarrolle en plenitud; por eso no es algo exclusivo de quienes tienen hijos, es algo a lo que todos podemos contribuir.



Maternar es un verbo que transforma el entorno, que ordena el caos, que nutre, da vida y humaniza. La fuerza femenina está en esa visión integral de la realidad y ese poder femenino es el que verdaderamente puede transformar el mundo; uno que ha sido construído en buena medida desde una mirada masculina, que tiende a ser más pragmática y utilitaria. Este cambio no se dará de forma inmediata, como nos gusta todo ahora. Es la semilla de un cambio en el discurso, en la acción, un cambio cultural que tiene otra jerarquía de valores, que no se basa en el poder ni en el dinero, sino en la interdependencia.

Necesitamos más madres.







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